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Ejercicios en casa

¿Qué ejercicios puedo hacer en mi casa?

Los mejores ejercicios para hacer en casa
  • Sentadillas. Para realizar las sentadillas es importante que aprendas a colocar tu cuerpo en la posición adecuada. …
  • Abdominales. …
  • Abdominales hipopresivos. …
  • Dominadas. …
  • Remo. …
  • Boxeo en sombra.

¿Qué ejercicios se puede hacer desde la casa y cuáles son sus beneficios?

Algunos ejercicios que puedes hacer sin salir de casa
  1. Sentadilla. Este es uno de los ejercicios más importantes para fortalecer los mayores grupos musculares de tu cuerpo, los de los glúteos y los muslos. …
  2. Swing básico con pesa rusa. …
  3. Aerobic y body combat. …
  4. Burpees. …
  5. Flexiones de Bíceps Alternadas

¿Por qué debería hacer ejercicio?

El ejercicio es beneficioso a cualquier edad. La actividad física regular también puede reducir a la mitad el riesgo de padecer enfermedades coronarias, derrames cerebrales, diabetes y algunos cánceres. También puede reducir el riesgo de padecer osteoporosis, que provoca que los huesos se vuelvan frágiles y tengan facilidad para romperse, así como aliviar dolores lumbares bajos y mitigar el agarrotamiento y el dolor de la artrosis.

El ejercicio también es bueno para la mente. Las personas que introducen alguna actividad física regular en su rutina están de mejor humor, duermen mejor, tienen niveles más bajos de estrés y ansiedad y perciben cambios positivos en su propio concepto. Para algunas personas con depresión, la actividad física puede resultar tan efectiva como seguir un tratamiento o tomar medicación.

¿Cuánto ejercicio es suficiente?

El nivel saludable recomendado de actividad física es de 30 minutos de ejercicio moderado durante al menos cinco días a la semana. Moderado se refiere a que sea suficiente para estimular el corazón y los pulmones para que esté más fuerte. Es decir, que tiene que respirar más rápido, con una frecuencia cardíaca más elevada y que también sentirá calor.

Los niños deben hacer al menos 60 minutos al día de este tipo de actividad. Para evitar ganar peso, tal vez se necesite hacer de 40 a 60 minutos cinco días a la semana y, si lo que se pretende es seguir perdiendo peso después de haber perdido ya algo, se debería tratar de hacer entre 60 y 90 minutos

¿Qué tipo de ejercicio?

El tipo de ejercicio a escoger dependerá de la forma física y el estado de salud actuales, y los que se pretenda alcanzar. Por ejemplo, si se está intentando perder peso, lo ideal será hacer un ejercicio aeróbico moderado como caminar, correr o andar en bicicleta. Y cuanto más haga, más calorías se quemarán y más peso se perderá.

La clave para obtener el máximo beneficio del ejercicio es la regularidad. El mejor modo para conseguirlo es hacer del ejercicio parte de la rutina diaria, por ejemplo yendo al trabajo a pie o en bicicleta. Hay que tratar de no ver el ejercicio como una carga y escoger algo con lo que se disfrute, ya sea caminar, jugar al fútbol o bailar.

Una aproximación equilibrada a distintos tipos de ejercicio

Los diferentes tipos de ejercicio son beneficiosos para su salud de distintos modos. El mejor modo de garantizar una forma física global es incorporar cada uno de estos elementos en su rutina de ejercicios.

  • Ejercicio aeróbico

Para mantener el corazón sano, necesita hacer ejercicio aeróbico. El ejercicio aeróbico es una actividad que emplea oxígeno, aumenta el ritmo cardíaco y le deja ligeramente sin aliento. Ayuda a mantener el corazón, los pulmones, los vasos sanguíneos y los músculos sanos. Combinado con una dieta equilibrada, el ejercicio aeróbico es el mejor modo de mantener un peso saludable. Algunas de las actividades más eficientes aeróbicamente son caminar o andar en bicicleta.

Debería tratar de hacer ejercicio durante un mínimo de 30 minutos cinco veces a la semana. Adapte la intensidad del ejercicio en función de su objetivo. Si no ha hecho ejercicio desde hace bastante tiempo o si padece alguna enfermedad, debería hablar con su médico de cabecera antes de comenzar. Si no se encuentra bien al hacer ejercicio, debería dejarlo y visitar a su médico de cabecera en cuanto pueda.

Si lo único que pretende es mantener el corazón sano y reducir el riesgo de enfermedades, solo necesitará aumentar el ritmo cardíaco ligeramente cuando hace ejercicio (entre el 50 y el 60 por ciento de su tope máximo) para que resulte beneficioso para usted. La frecuencia cardíaca máxima se calcula restando a 220 la edad en años, por ejemplo, la frecuencia cardíaca máxima de una persona de 50 años sería 170 pulsaciones por minuto (ppm). Así que una frecuencia cardíaca saludable para alguien de esta edad estaría entre 85 y 102 ppm, lo que equivaldría a un ejercicio «moderado» con el que también se sentiría acalorado y sin aliento.

No obstante, necesitará aumentar algo más la intensidad del ejercicio si quiere quemar más calorías, por ejemplo, si está intentando perder peso, beneficiar más todavía al corazón y mejorar realmente la forma física. Trate de conseguir una frecuencia cardíaca del 60 u 80 por ciento de su tope máximo. Así que en el ejemplo de la persona de 50 años, el objetivo estaría entre 102 y 136 ppm.

Una manera de medirse el pulso es hacer una breve pausa durante la actividad, contarse el pulso en la muñeca durante 15 segundos y multiplicarlo por cuatro. Luego siga haciendo ejercicio, ajustando la intensidad del ejercicio si lo requiere. Intente empezar suavemente y luego vaya aumentando gradualmente la intensidad. Según vaya estando más en forma, se irá dando cuenta de que necesita trabajar más duro para alcanzar las frecuencias cardíacas pretendidas. Esto es una buena señal de que su cuerpo se está volviendo más eficiente en el uso de oxígeno.

 Para sacar Glúteos y abdomen | Rutina de ejercicios para hacer en casa

Ejercicios en casa para principiantes: cómo empezar si nunca he hecho deporte

Mantener una rutina física permitirá que estés distraído durante unas horas. La mente desconectará del exceso de información negativa, por lo que conseguirás reducir la ansiedad

Con el mundo paralizado debido al COVID-19 nuestras vidas han cambiado drásticamente. Las rutinas que practicábamos con naturalidad se han visto interrumpidas y el distanciamiento social se ha convertido en la prioridad número uno. Resulta natural sentir ansiedadante este nuevo panorama pero debemos aprender a gestionarla. Por ello, resulta imprescindible introducir el orden y la constancia en nuestro día a día y el ejercicio físico puede convertirse en una vía de escape clave a la hora de sobrellevar esta desconocida situación.

Según Marian Barrantes, psicóloga sanitaria en clínicas Dorsia, mantenernos activos durante estas semanas nos aportará múltiples beneficios tanto a nivel físico como psicológico. Por ejemplo, al hacer ejercicio nuestro cuerpo segrega endorfinas lo que mejora nuestro humor y nuestro estado anímico. Además, si eres de los que les está costando conciliar el sueño estos días, mantenerte activo hará que estés más cansado a la hora de ir a la cama y por lo tanto el modo descanso se activará antes, ayudando a dormir más y mejor. Por último, mantener una rutina física permitirá que estés distraído durante unas horas. La mente desconectará del exceso de información negativa, por lo que conseguirás reducir la ansiedad y cualquier otra sintomatología depresiva asociada a ella.

Los expertos de Clínicas Dorsia, en su constante preocupación por el bienestar de sus pacientes, han elaborado una sencilla rutina de ejercicios específicamente diseñados para no tener que salir de casa y con los que podrás mantener el tipo durante estas semanas. Podrás realizarlos en el salón, en el dormitorio, en la cocina, ¡Dónde sea!

Una vez explicados los ejercicios, tan solo queda hacerse un calendario con los días y las horas en las que realizarás tu rutina, ¡Así te aseguras de cumplirlo! Los profesionales de clínicas Dorsia aconsejan realizarlo cuatro veces a la semana como mínimo. Bajo el lema #yomecuidosolaencasa te contamos todos los ejercicios que podrás realizar estos días dentro de esta rutina experta:

Las flexiones son un ejercicio muy fácil de realizar en casa, ya sea en el suelo o sobre una esterilla. Acuéstate boca abajo y coloca la palma de las manos en el suelo a la altura de tus hombros. Levanta tu cuerpo y consigue mantener tu cuerpo erguido sin subir el glúteo y mirando hacia el frente.

Si no puedes con todo tu peso, puedes apoyar las rodillas, de esta forma se trabaja la misma zona a una menor intensidad. Realiza tres series de 10 flexiones.

Flexiones en la pared

Flexiones en la pared.
Flexiones en la pared.

Si las flexiones en el suelo no son lo tuyo, o simplemente quieres tonificar más esa zona te damos otra opción. Apoya tus manos en la pared y sepárate (cuanto más te separes más intenso será el ejercicio).

Al igual que en el suelo coloca tus manos a la altura de los hombros y eleva tus piernas esta es la posición inicial del ejercicio. Para realizarlo baja hacia la pared apretando el abdomen y procura que tu espalda no se tuerza. Realiza tres series de 10 flexiones.

Para este ejercicio realizaremos una sentadillanormal, pero con los brazos extendidos para intensificar. Si con los brazos extendidos te resulta imposible realizar el ejercicio puedes realizar sentadillas normales.

Recuerda que al realizar una sentadilla tus rodillas deben estar mirando en la misma dirección que la punta de tus pies. Haz tres repeticiones de 10 sentadillas.

Aunque este ejercicio se realiza con un cajón, puedes utilizar una silla o cualquier objeto que te permita subir a él sin que se vuelque.

Apoyamos uno de los pies completamente en el cajón y el otro en el suelo. El pie que está en el suelo se eleva y se coloca también en el cajón.

Ten en cuenta que al elevar el pie debes utilizar la fuerza de tu pierna y contraer tu abdomen. De lo contrario, no estarás haciendo el ejercicio de una forma correcta. Haz dos repeticiones de 10 subidas con cada pierna.

 

Apoya todo tu cuerpo en el suelo o en una esterilla y coloca las manos hacia abajo como se indica en la ilustración. Eleva la pelvis y mantén la espalda recta, después baja sin llegar a tocar el suelo hasta el final de las repeticiones. Haz tres repeticiones de 10 elevaciones.

 

Abdominales simples y cruzados

Abdominales simples y cruzados.
Abdominales simples y cruzados.

Para los abdominales clásicos, coloca tus manos detrás de la nuca y eleva para realizar un abdominal. Focaliza tu energía en el abdomen y ten cuidado con la zona del cuello. Haz tres repeticiones de 10 abdominales.

Para los cruzados, túmbate en el suelo y coloca tus pies apoyados en el suelo. Apoya uno de tus pies en la rodilla y coloca tu brazo contrario debajo de tu cabeza. Esta es la postura inicial del ejercicio, ahora manteniendo el abdomen duro intenta tocar con tu nariz la rodilla. Haz dos repeticiones de 10 ejercicios con cada pierna.

 

Abdominales en bicicleta

Abdominales en bicicleta.
Abdominales en bicicleta.

Esta vez, en lugar de apoyar los pies colocándolos a 90 grados y tus dos manos debajo de tu cabeza. Intenta que tu nariz toque tu rodilla izquierda mientras que la pierna derecha está extendida, haz lo mismo, pero al revés. Realiza dos repeticiones de 10 ejercicios.

 

Tijeras

Tijeras.
Tijeras.

Tumba todo tu cuerpo y eleva tus piernas. Ahora haz cruces con ellas simulando el movimiento de una tijera. Realiza 3 repeticiones de 20 ejercicios.